MEMORIA · TRADICIÓN · MISTERIO

Leyendas de Busa

La Laguna de Busa no solo es paisaje. A su alrededor sobreviven relatos de origen, rituales, apariciones, creencias y símbolos religiosos que han pasado de generación en generación entre los habitantes de San Fernando.

Las siguientes historias se presentan como relatos de tradición oral. Algunas versiones cambian en sus detalles, pero todas comparten un mismo escenario: el agua, la neblina, el Cerro San Pablo y el respeto que la comunidad ha mantenido por este lugar.


Cañaris e Incas

Para los antiguos habitantes andinos, las lagunas eran espacios sagrados y puntos de conexión con el origen de la vida. En la tradición vinculada a Busa aparece la antigua creencia cañari en una serpiente asociada al nacimiento de su pueblo. Con el paso del tiempo, distintas lagunas del territorio cañari fueron relacionadas con este mito, y Busa fue considerada una de ellas.

Los relatos también hablan de prácticas ceremoniales realizadas en el sector. Se decía que, durante el periodo inca, el jefe principal ingresaba en las aguas acompañado por doce doncellas. El rito se repetía de manera periódica y buscaba mantener el equilibrio espiritual entre la comunidad, la montaña y la laguna.

Otras historias antiguas aseguran que en el fondo de Busa permanecen tesoros, objetos de oro y plata y piezas elaboradas con concha Spondylus. Los hallazgos de cerámica, hachas, morteros y otros materiales en las laderas del Cerro San Pablo han reforzado, con el tiempo, la relación simbólica que los habitantes establecen entre este paisaje y las culturas cañari e inca.

La Cuidadora de la Laguna

Una de las historias más singulares de Busa habla de una mujer que aparecía durante las noches de luna llena. Según la tradición, emergía sobre una paila de oro y recorría el contorno de la laguna mientras entonaba cantos.

La describían con una pollera amarilla, largas trenzas y un niño entre sus brazos. También llevaba un guango y un huso con hilo, elementos ligados a la vida cotidiana de las mujeres andinas. Quienes contaban la historia decían que su presencia no era casual: era una figura estrechamente vinculada con el agua y con la protección de la laguna.

Con los años, el relato tomó un giro más inquietante. Se decía que la mujer envejeció y ordenó a las aguas avanzar hacia los pastizales, especialmente durante los días nublados. Algunos mayores advertían a los niños que no se acercaran solos, pues la cuidadora podía atraerlos.

La tradición concluye contando que grupos incas intentaron expulsarla utilizando hondas, piedras e incluso huevos de pato. Perseguida, la mujer se internó en el centro de la laguna y desapareció. Desde entonces, su figura permanece como uno de los relatos más misteriosos asociados a Busa.

Las Brujas

Los relatos antiguos de San Fernando aseguran que ciertas noches tenían un significado especial. Los martes y viernes, cuando el pueblo quedaba en silencio, se decía que figuras conocidas como brujas cruzaban el cielo rumbo a Busa y hacia la laguna de Siguilla.

Según la tradición, llegaban hasta las zonas húmedas para recoger sapos, renacuajos, saltamontes, totoras, berros y hasta pelos de gato. Con estos elementos preparaban pócimas y debían abandonar el lugar antes de que aparecieran las primeras luces del amanecer.

Una de las historias recuerda a unos músicos que regresaban de una fiesta y, al advertir su presencia, dibujaron cruces en el suelo para protegerse. La acción habría provocado que aquellas figuras perdieran su fuerza y cayeran.

El relato termina de forma aleccionadora: tiempo después, uno de los hombres quiso imitar lo que había visto. Intentó volar sobre una escoba desde un segundo piso, pero la aventura terminó de manera fatal. La historia quedó como advertencia y como una de las leyendas nocturnas más recordadas de la zona.

El Enfado de la Laguna

Entre los habitantes mayores de San Fernando persiste la creencia de que Busa puede cambiar de ánimo. Cuando llegan personas con actitudes irrespetuosas, la neblina puede aparecer de forma repentina, el cielo oscurecerse y la lluvia cubrir el paisaje. Para quienes conservan esta creencia, no se trata únicamente del clima: es la laguna protegiéndose.

Esta idea se relaciona con una antigua historia sobre el origen mismo de la laguna. Se cuenta que donde hoy está Busa existía una próspera hacienda cuyos propietarios eran ricos, pero poco generosos con los viajeros.

Durante una celebración llegó un mendigo pidiendo alimento y refugio. Los dueños lo rechazaron y lo expulsaron. Solo una joven sirvienta se compadeció de él y le ofreció comida y agua. Antes de marcharse, el desconocido le advirtió que abandonara el lugar porque algo extraordinario estaba por ocurrir.

La joven obedeció. Entonces el mendigo derramó el agua que llevaba consigo y, según la leyenda, el terreno comenzó a inundarse. Las aguas cubrieron la hacienda y a quienes se negaron a ayudarlo. La muchacha habría sido la única en salvarse. Así, la tradición explica el nacimiento de la Laguna de Busa y refuerza una enseñanza que todavía se repite: al lugar se llega con respeto.

El Corazón de Jesús

En medio de las aguas de Busa se encuentra una imagen del Corazón de Jesús, uno de los símbolos más reconocibles de la laguna. Su presencia también tiene una historia transmitida entre los habitantes de San Fernando.

La tradición señala que, alrededor de 1842, el sacerdote Ordóñez encontró una imagen de Jesús a orillas de la laguna. Decidió trasladarla hasta la capilla de la cabecera cantonal, pero al día siguiente la figura habría aparecido nuevamente junto al agua.

El hecho se habría repetido varias veces. Ante lo que la comunidad interpretó como una señal, el sacerdote ordenó construir una gruta dentro de la laguna para colocar allí la imagen de manera definitiva. Desde entonces, permanece asociada al paisaje y a la devoción local.

Para muchos habitantes, la figura cumple además una función protectora. Se cree que ayuda a contener las aguas y a evitar desbordamientos durante las épocas de fuertes lluvias. Fe, naturaleza y memoria se unen así en uno de los elementos más particulares de Busa.

Relatos recopilados y adaptados para el portal Laguna de Busa.
Basados en tradición oral local y fuentes documentales sobre San Fernando.

Redactado por: Ximena Tapia


Cada leyenda es otra forma de mirar Busa

Las versiones pueden cambiar de una familia a otra, pero todas forman parte de la riqueza cultural y la memoria oral de San Fernando.