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Con 12 hectáreas de extensión al pie del cerro San Pablo se encuentra uno de los mayores atractivos de San Fernando, la Laguna de Busa. A diario turistas nacionales y extranjeros la visitan con el objetivo de disfrutar del paisaje o si tienen suerte encontrarse con algunos de los seres encantados que la habitan.

La imagen del Corazón de Jesús apareció en las orillas de la laguna en 1842.

La laguna está cargada de historia, cada habitante ha vivido una experiencia diferente, en noches de luna llena o cuando hay neblina algunos han observado seres, que quizá son los espíritus de nuestros ancestros. A continuación te contamos las historias mas populares que se han ido contando de generación en generación.

Cañaris e Incas

Contaban los mayores que los antiguos cañaris adoraban a los dioses en ese sector “Adoraban a la serpiente emplumada, conocida como la madre de la humanidad, creían que luego del parto se hundió para siempre en el fondo de la laguna. En tiempos de los incas, en cambio, el jefe mayor se bañaba en ese lugar acompañado de sus 12 doncellas. El baño se hacía cada cierto tiempo para mantenerlo contento”.

La cuidadora

Se dice que en noche de luna llena, de las profundidades de la laguna surge una paila de oro y sobre ella una señora de pollera amarilla, peinada con dos trenzas y cargada un niño. Mientras rodeaba a la laguna, se le escuchaba cantar.
la cuidadora siempre llevaba un guango y el huso con un poco de hilo retorcido, pero al pasar los años, fue envejeciendo y ordenó al agua seguir a los niños potrero adentro para que ella pudiera atraparlos, especialmente cuando estaba nublado.
La señora luchó con los incas cansados de su maldad la persiguieron con la honda a pedradas y huevos de pato que hallaron en las totoras. Viéndose adolorida y empapada se refundió en el centro de las aguas desapareciendo para siempre.

Las brujas

Hace mucho tiempo atras por los aires de San Fernando especificamente los martes y viernes a media noche las brujas volaban montadas en sus escobas, recorrían Busa y la laguna de Siguilla. Cogían sapos, renacuajos, saltamontes, totoras, berros y pelos de gatos para hacer sus pócimas. Y a las 04:00 de la mañana desaparecían.

En cierta ocasión, unos músicos al salir de una fiesta de madrugada vieron a las brujas. Ellos se acostaron en el suelo poniéndose en forma de cruz y al instante se desplomaron las hechiceras. Aquellas cruces les hicieron perder los poderes.
Tiempo después uno de aquellos músico, se pasó de copas, cogió una escoba e intentó volar aventándose desde un segundo piso, él se estrelló y murió.

Enfado

los abuelos del pueblo creen que el cielo se nubla o incluso llueve de forma repentina, cuando la laguna siente llegar a visitantes con malas energías o molestos. “La laguna se enfada y de esa forma prefiere ahuyentarlos, otras veces se cree que incluso se puede tragar a las personas. Pero si por el contrario llega una persona de buen espíritu hará lo que sea para que prefiera quedarse”.

Corazón de Jesús

En 1842 el padre Ordóñez, sacerdote de aquella época, encontró a orillas de la laguna la imagen del Corazón de Jesús, la llevó a la capilla del centro cantonal, al día siguiente nuevamente la encontraba sobre la orilla. Esta historia se repitió tantas veces, que el sacerdote decidió construir una gruta dentro de la laguna. Desde entonces la imagen no se ha movido.

Realizado por: Ximena Tapia
Colaboradora frecuente y amiga de esta página.

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